Licencia de conducción de vehículos para personas con movilidad reducida

20/02/2018

Son muchas las personas con discapacidad las que tienen dudas sobre diferentes cuestiones sobre la conducción de vehículos para personas con movilidad reducida. Hoy pretendemos exponer información que puede ser de utilidad para este colectivo.

¿Qué necesito para obtener la Licencia LCM?

  • Tener la residencia en España. Si eres estudiante, demostrar la calidad de tal durante un período mínimo y continuado de seis meses en territorio español.
  • Tener 14 años cumplidos para conducir coches de minusválido. Hasta los dieciséis años cumplidos la licencia no autoriza a conducir este tipo de vehículos con pasajeros.
  • No estar privado por resolución judicial del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores, ni hallarse sometido a suspensión o intervención del que se posea.
  • Reunir las aptitudes psicofísicas requeridas en relación con la clase de licencia que se solicite.
  • Ser declarado apto por la Jefatura Provincial o Local de Tráfico en las pruebas teóricas y prácticas, en relación con la clase de licencia solicitada.

¿Qué exámenes tengo que realizar para obtener la licencia LCM?

Antes de presentarte a los exámenes debes superar un examen psicotécnico que certifica que cumples los requisitos de aptitud psicofísica exigidos para conducir.

Una vez realizado, para sacarte la licencia LCM deberás superar las siguientes pruebas:

  • Una prueba de conocimientos específicos: un examen tipo test de 20 preguntas
  • Una prueba de circuito cerrado
    • Maniobra C. Zigzag entre conos.
    • Maniobra E. Aceleración y frenado
    • Maniobra C. Zigzag entre conos: el aspirante, partiendo de la posición de reposo iniciará la marcha y describirá giros a derecha e izquierda alternativamente sorteando cinco conos, sin arrollar, desplazar o derribar ninguno. La maniobra se iniciará por la izquierda del primero, según gráfico.
    • Maniobra E. Aceleración y frenado controlado: Circulando, el aspirante aumentará progresivamente la velocidad, cambiando a segunda relación de marcha para alcanzar una velocidad de 30 km /h como mínimo. A continuación frenará con precisión dentro del espacio delimitado, pero sin llegar a rebasar la marca transversal de detección. La aceleración será ágil y sin tirones, los cambios sin rascados, manteniendo en todo momento el equilibrio. La detección será sin calar el motor.

Fuente: tododisca.com